Unidad de atención temprana en Pontevedra
Nuestra Unidad de Atención Temprana acompaña a niños de 0 a 6 años que presentan alteraciones en su desarrollo o tienen riesgo de padecerlas, y también a sus familias. Cuanto antes se detectan las dificultades, mejor es la respuesta, por eso trabajamos en el diagnóstico precoz y en la intervención desde los primeros años.
En el centro, un equipo multidisciplinar formado por pediatría, psicología, neuropsicología, logopedia, fisioterapia y terapia ocupacional valora a cada niño de forma global y diseña un plan de intervención individualizado. Orientamos a la familia durante todo el proceso, coordinamos el trabajo con la escuela y hacemos seguimiento de los progresos. Si quieres más información, te la damos de forma gratuita y sin compromiso.
Un equipo multidisciplinar para cada niño
En nuestra Unidad de Atención Temprana trabajan juntos estos servicios:
Pediatría
Identificamos las situaciones prenatales y postnatales que suponen un riesgo para el desarrollo del niño y vigilamos su entorno. Realizamos el diagnóstico precoz de cualquier alteración del desarrollo físico, sensorial, motor o de cualquier otra área relacionada con sus capacidades.
Fisioterapia
Estimulamos y facilitamos el desarrollo motor del niño: control cefálico, sedestación, bipedestación y marcha. Prevenimos alteraciones musculares y mantenemos la movilidad articular y la fuerza muscular. Ofrecemos asistencia a domicilio: pautas de posicionamiento, postoperatorios y orientación en procesos de inmovilidad.
Neuropsicología
Mediante la evaluación neuropsicológica identificamos los déficits cognitivos y las funciones preservadas de cada niño, midiendo distintas funciones cerebrales (competencias intelectuales, atención, memoria, funciones ejecutivas…). Realizamos el diagnóstico diferencial y diseñamos un plan de intervención individualizado que se apoya en los puntos fuertes del niño para compensar sus debilidades.
Psicología
Valoramos de forma diagnóstica y funcional el desarrollo global del niño: área socioemocional, cognitiva y conductual. Orientamos a la familia sobre las particularidades de cada niño y las pautas de crianza adecuadas a cada caso, poniendo el foco en el vínculo afectivo como mediador del aprendizaje. La intervención se adapta a las potencialidades de cada niño, con seguimiento y valoración de sus progresos.
Logopedia
Evaluamos y diagnosticamos las alteraciones de la comunicación e intervenimos en todas las áreas del lenguaje: fonología, sintaxis, semántica, pragmática, prosodia y comunicación gestual. Trabajamos la comprensión y la expresión, incluidas las modalidades de comunicación alternativa y aumentativa (lengua de signos, pictogramas, PECS…), y estimulamos el lenguaje desde los primeros meses. También abordamos los aspectos orgánicos y funcionales de los órganos bucofonatorios y otras funciones como la masticación, la deglución o el control de la salivación.
Terapia ocupacional e integración sensorial
El objetivo general es maximizar el potencial de cada niño en casa, en la escuela y en el juego mediante actividades terapéuticas. Los objetivos de la intervención son:
- Favorecer, a través del juego, la adquisición de habilidades y destrezas motoras, cognitivas, sensoriales y socioafectivas.
- Potenciar la autonomía e independencia del niño en las tareas de la vida diaria.
- Realizar adaptaciones y asesorar sobre ayudas técnicas para el aseo, el vestido, la alimentación, la deambulación, el juego y el material escolar.
- Asesorar e intervenir con la familia y su entorno, incluida la escuela.
- Hacer seguimientos periódicos en el domicilio y en el centro escolar.
¿Qué es la integración sensorial?
Es la organización de las sensaciones que provienen del entorno y del movimiento del propio cuerpo. Así, el cerebro detecta, organiza y clasifica esas sensaciones para dar paso a la percepción, al comportamiento y al aprendizaje.
Signos de alarma
Algunos signos que pueden indicar que tu hijo necesita este tipo de ayuda:
- Llanto atípico, por exceso o por defecto.
- Nivel de actividad bajo.
- Tono muscular excesivo o ausente, o alteraciones o retraso en las adquisiciones motrices.
- Convulsiones.
- Incapacidad para calmarse durante el llanto.
- Ausencia o debilidad de los reflejos.
- Movimientos atípicos: exceso o falta de actividad, asimetrías de tono y de reflejos.
- Ausencia o exceso de respuesta ante estímulos visuales, sonoros, de movimiento, etc.
Factores de riesgo
Son aquellos factores que aumentan la probabilidad de que se produzca una alteración o un trastorno del desarrollo:
- Prematuridad o bajo peso al nacer.
- Recién nacido con ventilación mecánica.
- Hiperbilirrubinemia.
- Convulsiones neonatales.
- Meningitis, encefalitis neonatal, infecciones congénitas, etc.
- Daño cerebral, hidrocefalia, etc.
- Malformaciones del sistema nervioso central.
- Neurometabolopatías.
- Cromosomopatías y otros síndromes dismórficos.
- Hijo de madre con patología mental, infecciones o consumo de sustancias que puedan afectar al feto.
- Recién nacido con un hermano con patología neurológica no aclarada.
- Situaciones de riesgo social: malos tratos, embarazo no deseado, entorno poco estimulante, falta de seguimiento médico pre y postnatal, convivencia conflictiva o separación del núcleo familiar, niños en acogida, etc.
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