Ir al contenido principal

LA ALERGIA A LOS ÁCAROS DEL POLVO DOMÉSTICO (I)

Isolina Picáns Picáns
Alergóloga en Centro Médico Pontevedra

Hoy comenzamos la primera de una serie de entradas dedicada a la alergia a los ácaros del polvo. Y por supuesto, vamos a empezar por lo más esencial:

QUÉ SON LOS ÁCAROS

Son artrópodos de ocho patas y pertenecen a la misma clase que las arañas y los escorpiones. Tienen un tamaño de entre 0,1 a 0,3 mm, siendo visibles con el microscopio óptico pero no al ojo humano (lo cual es de agradecer).

Podemos diferenciar dos tipos según su hábitat: ácaros del polvo doméstico y ácaros de almacenamiento, siendo los primeros los que más habitualmente encontramos en nuestras viviendas. Se alimentan principalmente de escamas de la piel humana y de los animales que conviven con nosotros, sobre todo si éstas están contaminadas por hongos y bacterias, porque ayudan a digerir las grasas presentes en las escamas y parece que facilitan su alimentación. Los de almacenamiento o de depósito los encontramos sobre todo en lugares donde se almacenan cereales, en granjas, sitios donde haya materia orgánica en descomposición, etc.

En cuanto a su distribución, predominan en lugares del mundo con climas templados donde las temperaturas son suaves y sobre todo con altos niveles de humedad. Por ello, en Galicia son muy abundantes, sobre todo el D. farinae y el D. pteronyssinus entre los domésticos y el L. destructor entre los de almacén. Este último, a pesar de no estar clasificado dentro de los domésticos, se encuentra con frecuencia en el polvo de nuestros domicilios.

¿Y en qué parte de nuestra casa se encuentran más cómodos? Principalmente en el colchón, pues ahí tienen garantizada la alimentación que nosotros les proporcionamos, así como la humedad y temperatura correcta, aunque también en otras partes de la cama, sofás y alfombras. Para finalizar y como curiosidad, añadir que los excrementos de los ácaros son el material más alergénico de los mismos, conteniendo las principales proteínas que causan síntomas. Además, al mover el polvo, provocamos que se suspendan en el aire, por ello los pacientes sensibilizados notan crisis de rinitis/conjuntivitis/asma al limpiar el polvo, hacer la cama, cambiar ropa del armario, etc.

En las entradas de los próximos días iremos hablando de las enfermedades alérgicas inducidas por nuestros pequeños amigos y el enfoque clínico de las mismas.

Dermatophagoides pteronyssinus, producto insignia gallego. #GaliciaCalidade
Los regalitos que nos va dejando nuestro amigo el D. pteronyssinus después de comer, más alergénicos que el propio ácaro.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *