LA ALERGIA A LOS ÁCAROS DEL POLVO DOMÉSTICO (II)
Isolina Picáns Picáns
Alergóloga de Centro Médico Pontevedra
En la anterior entrada explicábamos qué son los ácaros
Es la alergia respiratoria más frecuente en Galicia, con mucha diferencia respecto a los pólenes y demás alérgenos. No tengo muy claro (o sí) el motivo por el que los medios de comunicación nos bombardean todas las primaveras con artículos y reportajes sobre la alergia a pólenes y nunca me han preguntado nada sobre la alergia a ácaros, que en nuestro medio es la que más problemas causa. Quizás sea porque su forma de presentación no es tan estacional ni tan brusca, sino más crónica y puede provocar síntomas todo el año (además de que en el centro de España, debido al clima seco, no les afecta apenas y sin embargo los pólenes sí, y mucho).
En nuestro medio, los más abundantes son el D. farinae y el D. pteronyssinus, seguidos del L. destructor. Este último provoca no pocos problemas a la hora de tratar a los pacientes, puesto que no abunda en el resto de España. Por ello, hay muy poca variedad de vacunas que lo contengan y que garanticen la cantidad/calidad suficiente de sus alérgenos específicos para que resulten eficaces. Para más complejidad, es frecuente que exista una sensibilización conjunta a los tres.
Como curiosidad, decir que el tipo de ácaro más abundante varía según el clima, por ejemplo, en el centro de la península y en el Levante predomina claramente el D. farinae, en la cornisa cantábrica el D.pteronyssinus y sin embargo en Canarias la Blomia tropicalis.
En los dos próximos capítulos hablaremos de los síntomas de la alergia a ácaros, que son como los de cualquier alergia respiratoria: rinitis, conjuntivitis y asma bronquial, aunque con sus particularidades en cuanto a intensidad y duración.
Para que no se haga tan árido, trataremos cada proceso por separado, aunque esto no sea así en la vida real (es muy frecuente que coexistan la rinoconjuntivitis y el asma bronquial en un mismo paciente).

